miércoles, 15 de mayo de 2013

La educación en Finlandia

     Me sobra el abrigo. Estas mañanas voy caminando al cole de Länsi-Pasila y a mitad de camino ya lo llevo en el brazo. Al despertarme a las 7 am. parece que son las 12 del medio día y al acostarme a las 23.30 me cuesta cerrar el ojo porque parece las 20 de la tarde. Me gusta Helsinki en primavera.
    Y me encanta sentirme rodeada de gente cuya intención es hacer más fácil la vida a las personas que tienen alrededor. Me refiero a la conductora de tranvía que al cerrar las puertas antes de arrancar, las vuelve a abrir al ver que alguien se acerca corriendo, o al que se te acerca ofreciéndote ayuda en cuanto te ve abrir un plano de la ciudad, o a la maestra que trata con amor y respeto a sus alumnos y alumnas, practicando su oficio con tanta seguridad y profesionalidad que crea un ambiente muy especial en el aula.
     Ya conocéis mucho sobre el sistema educativo de Finlandia pero voy a recordároslo, comentando algún detalle. La educación obligatoria comienza a los 7 años y la educación Primaria es progresiva. En primero y segundo los alumnos/as tienen 20 horas lectivas a la semana, pasando a ser 23 horas al pasar al segundo ciclo y 25 horas para los estudiantes de 5º y 6º. Casi el 100% de los colegios son públicos (las familias no pagan nada, ni siquiera la comida) y cada centro tiene autonomía para organizarse según el dinero y los docentes con los que cuente. Lo de los docentes es un tema aparte, muy diferente a lo que vemos en España...y merece un título en mayúsculas:
    DOCENTES DE FINLANDIA: Después de realizar un examen bastante difícil y una entrevista de acceso a la universidad de Magisterio (solo unos pocos aspirantes pasan), la carrera dura 5 años (en la que eligen dos especialidades) y la mayoría continúa sus estudios después. Cuando terminan de estudiar eligen colegio en el que les gustaría trabajar y entonces realizan una entrevista con el director o directora. Os podéis imaginar que llegados a este punto, ya nos encontramos con personas que han pasado muchas pruebas y que han tenido que demostrar estar realmente motivadas por su trabajo, por lo tanto, el sistema confía plenamente en ellas y les considera lo suficientemente responsables y profesionales como para no necesitar que nadie les controle. En Finlandia no hay inspección educativa y eso, les hace sentirse aún más responsables en lo que a educar a niños y niñas se refiere. Son y se sienten responsables de educar a su vez a personas responsables, de educar a todos/as de la misma manera; como prácticamente todas las escuelas son públicas, en el momento en que cada niño/a pasa la puerta del cole (al que acude solo/a desde su casa desde el primer año) no existen diferencias sociales, todos/as son iguales, tienen los mismos derechos, todos/as merecen lo mismo, las mismas oportunidades y todos/as reciben la misma educación, una educación de verdad de calidad
     He podido ver en estos días a docentes jóvenes, con pocos años de experiencia y son brillantes en su trabajo y en su trato hacia los alumnos y alumnas, están todo el día con su clase (hasta las 14.00 hr. aproximadamente), dan las gracias a cada niño/a cuando les piden leer en clase de lengua,  les sonríen cuando esperan que se calmen, tocan el piano y cantan aunque no estén en clase de música, e incluso comen con el grupo, educando también durante este tiempo; cada niño/a se sirve en su plato la cantidad de comida que quiere y luego recoge su bandeja y recicla lo que tira. 
    Los docentes se hacen cargo de su responsabilidad con orgullo y disfrute, y toda la sociedad se lo reconoce, por eso es una de las profesiones más valoradas, es un colectivo con mucho prestigio.
    Después de solo unos días en una escuela, puedo notar con mucha claridad la calidad de los/las profesionales que trabajan en educación y la calidad de ésta. Es verdad que no deja de ser un sistema estructurado que ofrece un curriculum obligatorio por niveles, con clases en aulas con pupitres, en el que hay horarios, deberes para casa y evaluaciones que, lógicamente, marcan diferencias en el nivel de los estudiantes, y todo esto, después del año que llevo visitando escuelas libres, me hace pensar que otra forma es posible, pero si tuviéramos en España una educación como en Finlandia, probablemente no habría ni pensado en buscar formas alternativas de educación. Aquí cada escuela tiene autonomía e independencia para organizarse como desee, solo tiene la obligación de cumplir el curriculum pero cómo lo haga, es cosa del equipo docente con el que cuente porque son los y las que saben cómo hacerlo y, insisto, se hacen cargo de esa responsabilidad.
     Voy a visitar otros coles que, siendo públicos, siguen otros modelos (como Freinet o Montessori) y por lo tanto, organizan sus clases y materiales de otras maneras. Os iré contando... pero lo importante, sea cual sea el cole, es que aquí el ambiente es buenísimo, los niños y niñas van contentos/as al cole, están motivados/as, el porcentaje de abandono escolar es únicamente del 0,2% y toda la sociedad está unida, juega en el mismo bando, en el de una Educación Pública de Calidad.
     Y a esto es a lo que nos referimos con ese grito plasmado sobre fondo verde que tanto miedo da a nuestros políticos. ¿Será tan difícil de entender?



Os dejo aquí el link para ver el programa que emitió la Sexta sobre la educación finesa para que podáis completar la información. Es muy interesante y no habla únicamente del sistema finés:  Salvados "Cuestión de Educación"





8 comentarios:

Billur dijo...

Muchas gracias por compartir tus experiencias. Yo tengo curiosidad de saber si estas alla con un programa/intercambio? Haces investigacion o otra cosa mas profesional? Lamentablamente con la crisis la calidad de educacion esta muy perjudicada. Las escuelas finlandesas pueden ser las mejores, sin embargo, cada pais tiene una realidad distinta y lo mejor es lo que se puede adaptar en una manera mas eficaz, creo yo.

Saludos

Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

Puedes leer en el Blog lo que estoy haciendo durante este año y qué experiencias he visitado ya antes. Así entenderás mejor algunos comentarios que hago en el artículo. Un saludo!!

Diana dijo...

Hola Carla!! Acabo de descubrir tu blog a través de la Libélula y me encanta. Vivo en Torrelodones y tengo un enano a punto de cumplir los tres añitos. Me interesa mucho el proyecto de El dragón aunque aún me genera dudas...pero tengo claro que el sistema educativo español hoy en día no me convence NADA y con la Ley Wert menos...cómo se "adaptará" la Libélula a todas estas reválidas que se plantea hacer nuestro "querido" ministro que no hace más que segregar y marginar a nuestros chicos y chicas??

Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

Hola, Diana. Muchas gracias!
Cuando quieras quedamos, charlamos un poco e intento aclararte las dudas que tengas. La verdad es que la situación de la ley de educación no debe evitar que hagamos las cosas en las que de verdad creemos, a pesar de las consecuencias que pueda haber. Ya veremos cómo lo organizamos, tenemos muy buenas ideas y muchas ganas de dar mucha vida a este dragón que lleva la energía y fuerza del fuego...

Diana dijo...

Hola Carla! Me encantaría que pudiésemos vernos la verdad...mando si quieres un mail a Bárbara y me acerco cualquier mañana al Dragón para charlar con vosotras. Gracias por todo!!

Carmen Espinosa dijo...

Me gustaría saber cómo se relaciona el colegio con las familias en Finlandia en los casos en que se detecte que el ambiente familiar incide en el fracaso escolar. ¿Quizás
el colegio es capaz de contrarestar por sí mismo esa desventaja? No sé si se entiende mi pregunta...

Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

Carmen, las dificultades para suplir esas carencias también las hay allí. Una gran diferencia es que, de partida, todos son iguales porque el cole ofrece lo mismo a todos y todas. El cole cubre mucho y se responsabiliza, no pasa la responsabilidad de las tareas a la casa... Pero también hay ejemplos de situaciones familiares complicadas, absentismo, etc... Ahí, maestr@, director o incluso servicios sociales hacen lo que pueden...No sé si te contesto con esto...

Carmen Espinosa dijo...

Sí, sí me contestas. Yo quisiera que el colegio pudiera apoyar más a los alumnos/as que no hacen los deberes en casa: clases del idioma para madres/padres extranjeras, profesores de apoyo fuera del horario escolar, deberes en sí mismos planteados de otra forma (hechos en buena parte en clase, sin perder la energía copiando enunciados) y servicios sociales que no escurran el bulto. No habrá igualdad de oportunidades en educación mientras la sociedad no compense las desventajas familiares.