Y me encanta sentirme rodeada de gente cuya intención es hacer más fácil la vida a las personas que tienen alrededor. Me refiero a la conductora de tranvía que al cerrar las puertas antes de arrancar, las vuelve a abrir al ver que alguien se acerca corriendo, o al que se te acerca ofreciéndote ayuda en cuanto te ve abrir un plano de la ciudad, o a la maestra que trata con amor y respeto a sus alumnos y alumnas, practicando su oficio con tanta seguridad y profesionalidad que crea un ambiente muy especial en el aula.
Ya conocéis mucho sobre el sistema educativo de Finlandia pero voy a recordároslo, comentando algún detalle. La educación obligatoria comienza a los 7 años y la educación Primaria es progresiva. En primero y segundo los alumnos/as tienen 20 horas lectivas a la semana, pasando a ser 23 horas al pasar al segundo ciclo y 25 horas para los estudiantes de 5º y 6º. Casi el 100% de los colegios son públicos (las familias no pagan nada, ni siquiera la comida) y cada centro tiene autonomía para organizarse según el dinero y los docentes con los que cuente. Lo de los docentes es un tema aparte, muy diferente a lo que vemos en España...y merece un título en mayúsculas:
DOCENTES DE FINLANDIA: Después de realizar un examen bastante difícil y una entrevista de acceso a la universidad de Magisterio (solo unos pocos aspirantes pasan), la carrera dura 5 años (en la que eligen dos especialidades) y la mayoría continúa sus estudios después. Cuando terminan de estudiar eligen colegio en el que les gustaría trabajar y entonces realizan una entrevista con el director o directora. Os podéis imaginar que llegados a este punto, ya nos encontramos con personas que han pasado muchas pruebas y que han tenido que demostrar estar realmente motivadas por su trabajo, por lo tanto, el sistema confía plenamente en ellas y les considera lo suficientemente responsables y profesionales como para no necesitar que nadie les controle. En Finlandia no hay inspección educativa y eso, les hace sentirse aún más responsables en lo que a educar a niños y niñas se refiere. Son y se sienten responsables de educar a su vez a personas responsables, de educar a todos/as de la misma manera; como prácticamente todas las escuelas son públicas, en el momento en que cada niño/a pasa la puerta del cole (al que acude solo/a desde su casa desde el primer año) no existen diferencias sociales, todos/as son iguales, tienen los mismos derechos, todos/as merecen lo mismo, las mismas oportunidades y todos/as reciben la misma educación, una educación de verdad de calidad.
DOCENTES DE FINLANDIA: Después de realizar un examen bastante difícil y una entrevista de acceso a la universidad de Magisterio (solo unos pocos aspirantes pasan), la carrera dura 5 años (en la que eligen dos especialidades) y la mayoría continúa sus estudios después. Cuando terminan de estudiar eligen colegio en el que les gustaría trabajar y entonces realizan una entrevista con el director o directora. Os podéis imaginar que llegados a este punto, ya nos encontramos con personas que han pasado muchas pruebas y que han tenido que demostrar estar realmente motivadas por su trabajo, por lo tanto, el sistema confía plenamente en ellas y les considera lo suficientemente responsables y profesionales como para no necesitar que nadie les controle. En Finlandia no hay inspección educativa y eso, les hace sentirse aún más responsables en lo que a educar a niños y niñas se refiere. Son y se sienten responsables de educar a su vez a personas responsables, de educar a todos/as de la misma manera; como prácticamente todas las escuelas son públicas, en el momento en que cada niño/a pasa la puerta del cole (al que acude solo/a desde su casa desde el primer año) no existen diferencias sociales, todos/as son iguales, tienen los mismos derechos, todos/as merecen lo mismo, las mismas oportunidades y todos/as reciben la misma educación, una educación de verdad de calidad.
He podido ver en estos días a docentes jóvenes, con pocos años de experiencia y son brillantes en su trabajo y en su trato hacia los alumnos y alumnas, están todo el día con su clase (hasta las 14.00 hr. aproximadamente), dan las gracias a cada niño/a cuando les piden leer en clase de lengua, les sonríen cuando esperan que se calmen, tocan el piano y cantan aunque no estén en clase de música, e incluso comen con el grupo, educando también durante este tiempo; cada niño/a se sirve en su plato la cantidad de comida que quiere y luego recoge su bandeja y recicla lo que tira.
Los docentes se hacen cargo de su responsabilidad con orgullo y disfrute, y toda la sociedad se lo reconoce, por eso es una de las profesiones más valoradas, es un colectivo con mucho prestigio.
Después de solo unos días en una escuela, puedo notar con mucha claridad la calidad de los/las profesionales que trabajan en educación y la calidad de ésta. Es verdad que no deja de ser un sistema estructurado que ofrece un curriculum obligatorio por niveles, con clases en aulas con pupitres, en el que hay horarios, deberes para casa y evaluaciones que, lógicamente, marcan diferencias en el nivel de los estudiantes, y todo esto, después del año que llevo visitando escuelas libres, me hace pensar que otra forma es posible, pero si tuviéramos en España una educación como en Finlandia, probablemente no habría ni pensado en buscar formas alternativas de educación. Aquí cada escuela tiene autonomía e independencia para organizarse como desee, solo tiene la obligación de cumplir el curriculum pero cómo lo haga, es cosa del equipo docente con el que cuente porque son los y las que saben cómo hacerlo y, insisto, se hacen cargo de esa responsabilidad.
Voy a visitar otros coles que, siendo públicos, siguen otros modelos (como Freinet o Montessori) y por lo tanto, organizan sus clases y materiales de otras maneras. Os iré contando... pero lo importante, sea cual sea el cole, es que aquí el ambiente es buenísimo, los niños y niñas van contentos/as al cole, están motivados/as, el porcentaje de abandono escolar es únicamente del 0,2% y toda la sociedad está unida, juega en el mismo bando, en el de una Educación Pública de Calidad.
Voy a visitar otros coles que, siendo públicos, siguen otros modelos (como Freinet o Montessori) y por lo tanto, organizan sus clases y materiales de otras maneras. Os iré contando... pero lo importante, sea cual sea el cole, es que aquí el ambiente es buenísimo, los niños y niñas van contentos/as al cole, están motivados/as, el porcentaje de abandono escolar es únicamente del 0,2% y toda la sociedad está unida, juega en el mismo bando, en el de una Educación Pública de Calidad.
Y a esto es a lo que nos referimos con ese grito plasmado sobre fondo verde que tanto miedo da a nuestros políticos. ¿Será tan difícil de entender?
Os dejo aquí el link para ver el programa que emitió la Sexta sobre la educación finesa para que podáis completar la información. Es muy interesante y no habla únicamente del sistema finés: Salvados "Cuestión de Educación"








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